Friday, May 17, 2019
Novedades sobre iPhone, Mac, iPad y Apple.


¿Por qué el nuevo iPad no tiene “nombre”?

Es como si Tim Cook fuera más jobsista que Jobs. Es decir, lleva el mandato de Steve Jobs incluso más…

By Xus Pons , in iPad , at 10 marzo, 2012 Etiquetas: , , , , , ,

Es como si Tim Cook fuera más jobsista que Jobs. Es decir, lleva el mandato de Steve Jobs incluso más allá de lo que el propio co-fundador de Apple se hubiera atrevido. ¿Lanzar un nuevo iPad y no ponerle nombre? O peor aún, ¡dejarle el mismo nombre del primer iPad (2010), que está a punto de caer en el olvido! O más incómodo todavía: dejar en offside al iPad 2, ya que hay un supuesto iPad 3 que no se llama 3 sino sólo iPad, pero que es más que el 2…

Cualquier experto en marketing, cualquier gerente de ventas, en definitiva, cualquiera de nosotros, hubiera tomado esa idea por descabellada, siendo elegantes en el calificativo. Pero no es que Apple sólo sorprenda. Apple, como los buenos artistas, sintetiza. Sintetiza sus comunicaciones, sus gamas de productos, sus diseños. Pero sintetizar no es reducir, es algo más complejo. Todo aquel que ame la literatura sabe que los mejores escritores han hecho un culto del arte de decir más con menos. Ellos saben que ser simples en el relato es lo más complicado del mundo.

La pista la dio el propio Tim Cook ni bien comenzó la keynote de esta semana: “Apple tiene tres productos de la era post-PC: el iPod, el iPhone y el iPad. Nada más. El cliente, de ahora en más, no tiene por qué perderse en taxonomías difíciles de seguir (4s, 3gs, 2 o como fuese) ni en infografías interminables: sólo tiene que ir y comprar un iPod, un iPhone y un iPad. Simple.

¿Por qué decimos que Cook cocina las ideas de trabajo de Steve Jobs a mayor hervor que su propio mentor? Esta es una historia un tanto conocida. Después del exilio forzado, hace más de 10 años, Apple volvió a acoger al fundador que había echado, para que lo salvara de una quiebra casi segura. El hombre de las poleras negras volvió con las energías renovadas y lo primero que hizo fue… podar el árbol. En aquel momento la compañía de la manzana estaba tan perdida, que en su catálogo había impresoras, palms (Newton) y una ingesta cantidad de Macs que no cabían en la cabeza de los vendedores de electrodomésticos y tecnología de la época. Ni de nadie.

¿Saben cómo trabajan los buenos escultores? Sacan del trozo de mármol, todo lo que sobra.

Así fue cómo Jobs se tomó el trabajo de huir hacia adelante: salvó a Apple de la quiebra, cancelando productos. Dejando los mejores. Simplificando el catálogo, y con ello, concentrando las pobres energías de Apple en sólo aquello que valía la pena.

Hoy, cuando no hace falta esa “extrema” estrategia porque Apple mantiene en su cuenta bancariamás dinero que Estados Unidos en su reserva, Tim Cook recoge el manual de Jobs y lo pone en práctica mandato por mandato.